En Mallorca, enero no es solo un mes: es un reset mental. Cerramos un año, abrimos otro, hacemos números, replanteamos precios, revisamos contratos… y, con suerte, bajamos un poco el ritmo después de la campaña. Pero 2026 ha empezado con el clásico giro de guion fiscal made in Spain: un real decreto-ley de última hora que mezcla medidas sociales, laborales y tributarias, y que deja un mensaje incómodo para cualquier pyme o autónomo de la isla:
La “estabilidad” fiscal que nos venden llega a golpe de prórroga… y con plazos exprés.
El Real Decreto-ley 16/2025, aprobado el 23 de diciembre y publicado en el BOE el 24, está ya en vigor desde el 25 de diciembre de 2025.
Ahora bien: como ocurre con cualquier decreto-ley, debe someterse a convalidación en el Congreso en el plazo de 30 días. Y eso, para el pequeño negocio, no es un matiz jurídico: es “incertidumbre operativa” con todas las letras.
La pregunta real no es “¿qué han prorrogado?”, sino: ¿qué decisiones te obliga a tomar ya, y qué oportunidades abre si te mueves con cabeza?
Vamos por partes, con foco en lo que más afecta al tejido local mallorquín (comercio, hostelería, servicios, construcción, transporte, pequeños alojamientos, profesionales).
1) Módulos en 2026: sí, continúan… pero el problema es el “mientras tanto”
La primera gran prórroga es la que más ruido hace cada diciembre: se mantienen los límites de exclusión del régimen de módulos (IRPF estimación objetiva y regímenes simplificados/especiales del IVA).
En la práctica, se mantienen magnitudes como:
- 250.000 € de volumen de ingresos/operaciones (límites generales).
- 125.000 € si hay operaciones con obligación de expedir factura a empresarios/profesionales.
- 250.000 € de volumen de compras (IRPF).
Y aquí llega la parte “mallorquina” del asunto: en una economía donde abundan microactividades y negocios mixtos (B2C + B2B), módulos no es una línea contable: es un estilo de vida administrativo.
El decreto además marca un plazo extraordinario para renunciar o revocar renuncia:
- del 25 de diciembre de 2025 al 31 de enero de 2026 (IRPF y también IVA en lo que corresponde).
Opinión clara: prorrogar límites da aire, sí… pero también perpetúa una “zona cómoda” donde muchos negocios no revisan si módulos les sigue saliendo a cuenta con:
- inflación de costes,
- subida de tipos en financiación,
- cambios en demanda (turismo más sensible a precio),
- y márgenes que ya no son los de 2019.
La prórroga no te obliga a quedarte. Te obliga a elegir bien.
Señal de alarma práctica (sin tecnicismos):
Si en 2025 has tenido más gasto real (personal, suministros, combustible, subcontratas) y tus ingresos no han crecido en la misma proporción, puede que módulos te esté haciendo pagar “como si” tu margen fuera el de antes.
2) SII y REDEME: la “salida de emergencia” que muchos necesitaban (antes del 31/01/2026)
Esta medida, para ciertos negocios, es la más valiosa de todo el paquete: se abre un plazo extraordinario para renunciar al SII y también para solicitar la baja voluntaria en REDEME hasta el 31 de enero de 2026.
¿Por qué ahora? Porque el aplazamiento de Veri*factu ha generado un efecto dominó: empresas que se adaptaron (o quedaron enganchadas por calendario/obligación) han terminado atrapadas en sistemas de llevanza electrónica y reporting que no esperaban mantener tanto tiempo.
Traducción a lenguaje de pyme mallorquina:
Si te metiste en un sistema pensando “me anticipo y luego ya veremos”… el “luego ya veremos” es ahora, y con fecha de caducidad.
Esto no aplica a todo el mundo, pero si te suena el tema, no lo dejes para la última semana de enero: aquí suelen aparecer casuísticas, plazos internos, y decisiones que conviene documentar bien.
3) Incentivos “verdes”: 2026 sigue siendo el año de convertir reformas en ahorro fiscal
En Mallorca, donde buena parte del parque inmobiliario es antiguo y la energía es un coste estructural (vivienda, local, alojamiento, nave), esta prórroga sí es una oportunidad tangible:
Se amplía hasta el 31 de diciembre de 2026 el plazo para ejecutar obras que dan derecho a deducciones por eficiencia energética en IRPF, con porcentajes como 20%, 40% y hasta 60% según el tipo de actuación y el caso, con bases máximas definidas.
También se prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la deducción del 15% por:
- adquisición de vehículos eléctricos, y
- instalación de puntos de recarga, con límites de base.
Y para sociedades, se mantiene/permite libertad de amortización para inversiones en vehículos eléctricos afectos a la actividad e infraestructuras de recarga (en periodos que se inicien en 2024, 2025 y 2026), y se prorrogan medidas ligadas a inversiones en renovables.
Opinión (y aquí me mojo):
La “fiscalidad verde” no es un regalo: es un intercambio. Hacienda te dice: invierte en eficiencia y te dejo deducir/amortizar mejor. Para negocios con caja o financiación viable, puede ser de las pocas palancas donde el gasto se convierte en ventaja competitiva real:
- bajas coste energético,
- mejoras confort (clave en experiencia cliente),
- revalorizas activo,
- y reduces factura fiscal.
En sectores como alojamientos, restauración y comercio, la eficiencia energética ya es marketing: el cliente lo percibe, y el margen lo agradece.
4) IRPF y desempleo: menos obligación “universal” de declarar (y más sentido común)
Otra medida con impacto social (y en una isla con estacionalidad laboral fuerte) es que se elimina la obligación “para todos” de presentar IRPF en el caso de perceptores de prestaciones y subsidios por desempleo: solo deberán declarar si cumplen los requisitos generales.
Esto reduce trámites y sustos para perfiles que alternan campañas y periodos de prestación (algo bastante común en economías turísticas).
5) Plusvalía municipal: ojo si hay operaciones con inmuebles en 2026
El decreto actualiza para 2026 los coeficientes máximos de la plusvalía municipal (IIVTNU), con un rango que se mueve (según periodos) entre 0,10 y 0,35.
Para Mallorca, donde hay compraventa, herencias, reorganización patrimonial y cambios de titularidad ligados a actividad económica (locales, naves, viviendas afectas), conviene meter este punto en la conversación fiscal si tienes una operación prevista.
La lectura importante: el riesgo no es la norma; es la improvisación
El “decreto de última hora” se ha convertido en costumbre. Y esa costumbre tiene un coste silencioso:
- Decisiones importantes se toman con prisas.
- Los calendarios se retuercen.
- Y la pyme acaba “cumpliendo” en lugar de “planificando”.
Pero también hay un enfoque inteligente: usar estas prórrogas como una ventana para ordenar 2026 desde enero, no desde mayo.
Qué haría yo esta semana si fuera una pyme/autónomo en Mallorca (checklist práctico)
- Marcar en rojo el 31 de enero de 2026: plazos extraordinarios (módulos, SII/REDEME).
- Revisar si módulos sigue siendo tu mejor escenario (no por costumbre, por números).
- Si estás en SII o REDEME y no te compensa, valorar la renuncia/baja dentro del plazo.
- Si tienes previsto invertir en:
- reforma energética,
- climatización,
- aislamiento,
- o vehículo/recarga para la actividad,
convertirlo en plan fiscal 2026, no en “gasto suelto”.
- Si hay una operación inmobiliaria en el horizonte, no la dejes “para el notario”: que pase antes por tu asesoría.
Si algo demuestra este paquete de medidas es que 2026 no va de “cumplir sin más”. Va de no pagar por inercia y de convertir la fiscalidad en una parte real de tu estrategia de negocio.
Y en una isla como Mallorca, donde el margen se gana en detalles (costes, energía, estacionalidad, planificación), esa diferencia se nota más que nunca.
Si quieres más análisis prácticos, guías y consejos aplicados a pymes y autónomos de Mallorca, pásate por el blog de Consultax: https://consult.tax/blog
FAQs _ Preguntas Frecuentes sobre este tema
1) ¿Qué es exactamente lo que se ha prorrogado para 2026?
Principalmente, se prorrogan límites y medidas que afectan a módulos (IRPF estimación objetiva y regímenes simplificados/especiales de IVA), se abre un plazo extraordinario para determinadas decisiones (renuncias/revocaciones) y se amplían incentivos fiscales vinculados a eficiencia energética y movilidad eléctrica, entre otras medidas.
2) ¿La prórroga de módulos significa que “me conviene” seguir en módulos?
No necesariamente. Que puedas seguir no significa que te salga a cuenta. Si en 2025 te han subido costes (personal, energía, proveedores, subcontratas) y tu margen real ha bajado, podrías estar pagando impuestos como si tu rentabilidad fuese mayor. Por eso conviene revisar números antes de decidir.
3) ¿Qué plazos debo marcar en rojo si soy autónomo o pyme?
El clave es el 31 de enero de 2026, porque se habilita un plazo extraordinario para algunas decisiones fiscales (por ejemplo, renuncias/revocaciones relacionadas con módulos y decisiones vinculadas a SII/REDEME en los casos aplicables). Si lo dejas pasar, en muchos casos ya no podrás escoger el “mejor encaje” para 2026.
4) ¿Qué significa “renunciar” a módulos y qué pasa si renuncio?
Renunciar supone pasar a estimación directa (normal o simplificada, según el caso), con contabilidad/registros diferentes y tributación sobre resultados reales. Dependiendo de tu negocio, puede ser una buena idea (o no). Lo importante es hacer una simulación y valorar el impacto en:
carga fiscal total,
obligaciones de facturación/registro,
IVA y liquidez,
costes de gestión.
5) ¿Puedo volver a módulos si me equivoco?
Depende de tu situación y de cómo quede configurada tu renuncia/revocación. Precisamente por eso existe este plazo extraordinario: para poder ajustar decisiones en este arranque de año. Aun así, no conviene “probar suerte” sin cálculo previo: algunas opciones tienen efectos y permanencias que conviene revisar con asesoría.
6) ¿Qué es el SII y por qué puede interesarme salir (si tengo opción)?
El SII (Suministro Inmediato de Información) implica llevar los libros registro del IVA a través de la sede electrónica de la AEAT con envío de información de facturación en plazos muy cortos. Para ciertas empresas, aporta orden y control; para otras, supone más carga operativa. Si tienes opción de renunciar y no te compensa, la ventana extraordinaria hasta el 31/01/2026 es relevante.
7) ¿Qué es REDEME y por qué alguien querría darse de baja?
REDEME es el Registro de devolución mensual del IVA. Puede mejorar liquidez si soportas mucho IVA y quieres devoluciones mensuales, pero también suele implicar requisitos/controles adicionales (y con frecuencia va ligado a SII). Si tu operativa ha cambiado y REDEME ya no encaja, la baja voluntaria dentro del plazo habilitado puede ser interesante.
8) ¿Esto afecta también a negocios pequeños de Mallorca que combinan B2C y B2B?
Sí, especialmente. En Mallorca es habitual el negocio “mixto” (cliente final + facturación a empresas/profesionales). En ese escenario, hay que vigilar con lupa:
los límites,
el tipo de clientes,
y cómo se facturan ciertos servicios,
porque pueden condicionar tu encaje fiscal y administrativo.
9) ¿Qué “incentivos verdes” pueden aprovechar autónomos y pymes en 2026?
En general, se amplían plazos para deducciones vinculadas a:
obras de eficiencia energética (según requisitos y certificaciones),
vehículos eléctricos,
e infraestructura de recarga.
Si tienes previsto invertir en reforma o movilidad, conviene planificarlo fiscalmente para que no quede en “gasto suelto” sin optimizar.
10) ¿Qué tipo de inversiones energéticas suelen tener más sentido en pequeños negocios?
Depende del sector, pero en Mallorca suelen ser especialmente rentables:
climatización eficiente (y uso inteligente),
aislamiento y carpinterías,
mejoras en ACS y sistemas de control,
puntos de recarga si hay flota o servicios asociados,
y actuaciones que mejoran confort (impactan en experiencia de cliente en hostelería/alojamiento).
11) ¿Me afecta la actualización de la plusvalía municipal en 2026?
Si en 2026 tienes previsto vender, transmitir o reorganizar patrimonio inmobiliario (local, nave, vivienda), sí puede afectarte. La plusvalía municipal depende de variables y reglas concretas, pero la clave es esta: si hay operación inmobiliaria, que no sea “lo vemos en notaría”. Hay margen para anticipar escenarios.
12) ¿Cuál es el mejor primer paso si no sé por dónde empezar?
Tres acciones simples:
Identificar tu régimen actual (módulos/estimación directa; SII/REDEME sí/no).
Revisar 2025 con datos reales: ingresos, costes y margen.
Pedir una simulación comparativa para 2026 antes de que cierre el plazo de enero.





