En los próximos años, la forma de facturar en España va a cambiar más que en las últimas tres décadas. Y no será solo una cuestión técnica o de software: estamos ante un cambio de modelo en la relación entre empresas, autónomos y Agencia Tributaria.
El nuevo sistema VeriFactu, que nace al calor de la Ley Antifraude, tiene un objetivo claro: hacer imposible –o, al menos, mucho más difícil– que una empresa pueda ocultar ventas. Pero su impacto va mucho más allá del control. Afecta a cómo se emiten las facturas, cómo se registran los datos y cómo se preparan las autoliquidaciones. Y, sobre todo, obliga a las pymes, autónomos y asesorías a dar un salto definitivo hacia la digitalización.
Para territorios como Mallorca, donde el tejido empresarial está formado mayoritariamente por pequeños negocios y profesionales (especialmente vinculados al turismo, restauración, comercio y servicios), entender este cambio a tiempo no es una opción: es una necesidad estratégica.
La Ley Antifraude y la muerte del “software de borrar ventas”
Hasta ahora, una parte del fraude se apoyaba en programas que permitían manipular los registros de ventas: borrar tickets, reordenar facturas, alterar importes… La Ley Antifraude se ha propuesto cerrar esta puerta.
VeriFactu nace, precisamente, para sustituir esa lógica opaca por un sistema en el que cada factura:
- Se registra de forma íntegra y segura.
- Se encadena criptográficamente con la anterior y la siguiente.
- Genera información fiscalmente válida desde el primer momento.
El mensaje es claro: ya no se trata solo de declarar bien, sino de que el propio sistema de facturación impida “desaparecer” operaciones.
Para el pequeño negocio que siempre ha cumplido, esto puede generar una pregunta razonable:
“Si yo ya lo hago todo bien… ¿por qué tengo que cambiar?”
La respuesta es doble: porque el modelo actual va a dejar de existir, y porque este cambio trae también oportunidades si se gestiona con inteligencia.
Qué es VeriFactu (y qué no es)
VeriFactu no es un programa concreto, ni una plataforma única de la Agencia Tributaria. Es un sistema de requisitos que deben cumplir los programas de facturación para:
- Encadenar cada registro de factura mediante un sistema criptográfico interno.
- Garantizar que la información que se genera es fiscalmente válida.
- Permitir el envío de los datos a la Agencia Tributaria, de forma inmediata o diferida.
- Generar un código QR que el cliente puede escanear para verificar la factura.
Dicho de otro modo: VeriFactu es la “regla del juego” que deberán seguir los programas que quieran convivir con la nueva normativa antifraude.
Para el autónomo o la pyme, lo importante no será tanto el nombre del software, sino que:
- Esté adaptado o certificado para VeriFactu.
- Encaje con su operativa real (volumen de facturas, TPV, ventas online, etc.).
- Permita coordinarse bien con su asesoría.
Series, numeración y encadenamiento: lo que de verdad importa
Uno de los miedos habituales es: “¿Voy a tener que cambiar toda mi forma de numerar las facturas?”.
La respuesta es tranquilizadora: las series y la numeración tradicional pueden mantenerse. Podrás seguir teniendo series para facturas de contado, facturas de agencia, facturas de un determinado establecimiento, etc.
Lo que cambia es que, además de esa numeración tradicional, el sistema VeriFactu mantiene un encadenamiento interno a nivel técnico. Ese encadenamiento no se ve en la numeración visible, pero hace que cada registro dependa del anterior, creando una “cadena” difícil de manipular sin dejar rastro.
Para el negocio, lo importante es tener claro que:
- El número de factura seguirá existiendo como hasta ahora.
- Detrás, habrá un sistema técnico que garantiza la integridad de la información.
- Si hay saltos, huecos o manipulaciones, se podrán detectar.
VeriFactu vs SII: dos caminos que acabarán uniéndose
En España ya convivía otro sistema avanzado de información: el SII (Suministro Inmediato de Información), obligatorio para grandes empresas, grupos de IVA y determinadas entidades. El SII registra tanto las facturas emitidas como las recibidas, casi en tiempo real.
VeriFactu, por su parte, está pensado para autónomos y pymes:
- Se centra en las facturas emitidas.
- No obliga, de entrada, a informar de las recibidas.
- Está orientado a sustituir los softwares “de siempre” por sistemas más trazables.
La visión de futuro, sin embargo, es clara: VeriFactu, SII y la factura electrónica acabarán convergiendo en un único modelo de facturación electrónica basado en transacciones, alineado con la Directiva europea VIDA y con un horizonte claro antes de 2035.
Para las empresas, esto significa que el esfuerzo que hagan ahora en digitalización no será “tirado a la basura”: será un paso necesario hacia un modelo europeo común.
El QR como símbolo de “prestigio fiscal”
Uno de los elementos más visibles de este nuevo sistema es el código QR en las facturas. No es un simple adorno tecnológico:
- Permite al cliente escanear y comprobar que la factura es fiscalmente correcta.
- Facilita una futura interacción cliente–Agencia Tributaria, si se despliega ese modelo.
- Se convierte en una especie de “sello de confianza” de que el negocio juega limpio.
En un entorno como el mallorquín, donde el turismo internacional es una pieza clave y los clientes valoran la transparencia, este QR puede convertirse en un elemento reputacional: una forma de demostrar, de manera objetiva, que se trabaja dentro de la legalidad y con estándares modernos.
¿Y las asesorías fiscales? Menos papeles, más estrategia
Un punto clave es el papel de las asesorías. La ley es clara:
El responsable de cumplir es quien factura, no el asesor.
Las asesorías pueden emitir facturas en nombre del cliente, sí, pero no pueden mantener sistemas paralelos o “duplicar” la realidad. En la práctica, esto implica:
- Desaparece la idea de “facturo en mi programa y luego el asesor lo vuelca a mano”.
- Cobran más sentido los sistemas en los que asesoría y cliente trabajan sobre una misma base de datos o integraciones automáticas.
- Se penalizará el modelo basado en Excel, papeles y correos dispersos.
Para las asesorías que no se digitalicen, el riesgo es claro: perder competitividad y tiempo precisamente cuando más falta hace aportar valor: planificación fiscal, análisis de datos, acompañamiento estratégico…
Papel, Word y facturas “caseras”: fecha de caducidad
Otra pregunta muy habitual: “¿Puedo seguir haciendo facturas en Word, Excel o papel?”
A corto plazo, sí: la normativa transitoria permite su convivencia. Pero la dirección es inequívoca:
- Facturar “a mano”, en Word o Excel, será inviable en pocos años.
- Para emitir factura electrónica dentro del nuevo modelo europeo hará falta un sistema adaptado.
- Quien no dé el salto a un software adecuado terminará encerrado en un callejón sin salida.
Para muchos autónomos de Mallorca –desde el artesano que vende en mercados, hasta el pequeño alojamiento turístico o el restaurante de pueblo– el reto no es tecnológico, sino cultural: asumir que la factura es un dato digital desde su origen.
Incentivos y sanciones: el palo y la zanahoria
Sería ingenuo pensar que todo se sostiene solo con buenas intenciones. El modelo combina:
- Incentivos reales:
- Mayor facilidad para las autoliquidaciones, al tener todos los datos integrados.
- Posibilidad futura de propuestas de liquidación casi “preconfiguradas” por Hacienda.
- Mejor información de negocio: ventas por canal, por periodo, por producto, etc.
- Sanciones y presión normativa:
- El foco estará en quienes no hagan ningún esfuerzo por adaptarse.
- La insistencia en mantener sistemas opacos o no adaptados será cada vez menos tolerada.
Quien se adelante y lo vea como una oportunidad, convertirá la obligación en ventaja competitiva. Quien espere al último minuto, vivirá el cambio como una crisis.
¿Qué deberían hacer ya las pymes y autónomos de Mallorca?
Más allá de los plazos formales, hay varias decisiones que conviene empezar a tomar cuanto antes:
- Revisar el software de facturación actual
- ¿Está preparado para VeriFactu o para adaptarse?
- ¿Permite integraciones con bancos, TPV, plataformas de reservas, e-commerce…?
- Dialogar con la asesoría fiscal
- ¿Cómo se van a compartir los datos en el nuevo modelo?
- ¿Qué tareas podrá automatizar el sistema y en qué podrá aportar más valor la asesoría?
- Rediseñar procesos internos
- ¿Quién emite las facturas?
- ¿Cómo se registran los cobros y los impagos?
- ¿Cómo se controlan las series y las numeraciones?
- Formarse y formar al equipo
- No se trata solo de “aprender un programa”, sino de entender el cambio de lógica: de la contabilidad “a posteriori” a la gestión basada en datos en tiempo (casi) real.
- No se trata solo de “aprender un programa”, sino de entender el cambio de lógica: de la contabilidad “a posteriori” a la gestión basada en datos en tiempo (casi) real.
De la obligación a la oportunidad
VeriFactu no es un capricho tecnológico ni una moda pasajera. Es la pieza de un puzle más amplio: la factura electrónica universal en la Unión Europea, la lucha contra el fraude y la transición a un modelo fiscal apoyado en datos transaccionales.
Para muchas pymes y autónomos, especialmente en Mallorca, donde la estacionalidad y la presión competitiva son altísimas, este cambio puede ser:
- Un problema más… si se afronta a la defensiva y a última hora.
- O una oportunidad para ordenar procesos, ganar eficiencia y mejorar la relación con clientes y con la propia Agencia Tributaria.
La clave, como casi siempre, estará en el acompañamiento profesional: elegir bien el software, adaptar los procesos y contar con una asesoría que entienda no solo la norma, sino también el negocio.
Equipo Consultax
Si quieres seguir al día sobre VeriFactu, factura electrónica y novedades fiscales que afectan a pymes y autónomos, te invitamos a visitar el blog de Consultax, donde encontrarás más contenidos prácticos y aplicados a la realidad empresarial de Mallorca y España.
Comparte esta entrada:
Publicaciones relacionadas:
Episodio 9. Las 3 Reglas de Oro para Contabilizar Subvenciones que Evitarán una Sanción de Hacienda
Inspección de Hacienda: por qué puedes tenerla y cómo evitarla
Declaración de la Renta 2025 para Beneficiarios de Prestaciones por Desempleo en España
¿Cuándo puede aplicarse en la declaración del IRPF la reducción por abono de pensiones compensatorias en caso de divorcio?

